09 septiembre 2013

II Trail de San Miguel - Crónica

A 9 de la mañana llego a San Miguel. Me queda media hora tranquila en la que me da tiempo de comprarme una camiseta del Desafío Canarias, donde los 10€ de la camiseta van íntegramente a la AECC. También da tiempo de darle de desayunar al enano (un diez para la familia que me acompaña a todas estas locuras) y de saludar a algún conocido que se está iniciando en esto del trail.

La carrera me sorprendió porque pensaba que los 7.5 primeros kilómetros eran en bajada, pero no era así. Los primeros 4 kilómetros eran un continuo sube baja por barrancos para luego bajar durante 3.5km a tumba abierta.

El plan de la carrera era hacer la primera vuelta tranquila para en la segunda vuelta apretar un poco. Los primeros kilómetros son un continuo sube baja. Empiezo muy atrás pero en los sitios donde puedo voy adelantando corredores aunque en algún punto toca pararse o ir caminando porque se van formando pequeños tapones. No me preocupa mucho porque voy a un ritmo que considero bueno. El calor aprieta, sudo más de lo normal y no me queda más remedio que echarme agua por encima porque noto que me estoy asando (y solo han pasado 4km). Llegamos al cuarto kilómetro y a partir de aquí toca bajar a muerte. Me pongo detrás de un corredor que lleva un buen ritmo y trato de seguirlo. Veo que va rápido y me doy cuenta que puedo seguirlo sin problemas. Voy calculando donde tengo que pisar con uno o dos pasos de antelación. Me sorprendo gratamente, aunque me pone nervioso ver como se están moviendo los tobillos del corredor que llevo delante, como los míos vayan igual estoy seguro que me comeré el suelo en breve. Llegamos al punto más bajo de la carrera y primer avituallamiento de la carrera. Me tomo un minuto para echarme agua por encima, comer un poco de fruta y recargar el bidón. Ahora tocan 4.5 en subida. El primer kilómetro es corrible, pero a partir de ahí y con pendientes del 20% toca caminar. Eso si, aprovecho cualquier tramo llano para correr y soltar las piernas. Y así llego al final de la primera vuelta.

Terminando la primera vuelta. Foto Trail Canarias
Todo va según lo previsto. Hago el paso por los 12 en 1h:26 muy pero que muy entero. Doy la vuelta en un cono y toca volver a empezar la carrera. Me doy cuenta que de repente me quedo solo, parece que muy poco gente se aventura con los 24km, así que durante mucho tiempo iré solo. Aquí cometo un error, ya que ni me entero que aquí hay un avituallamiento y me lo salto. En ese momento no era consiente pero me quedaba poca agua.

Empiezo de nuevo el circuito, y me tomo un gel tranquilamente. Lo llevaba por si acaso, pero visto lo que he sudado en la primera vuelta me parece una buena idea. Curioso es que durante un buen rato busqué una papelera para tirar el gel pero no vi ninguna. Una voluntaria se dio cuenta y me dejó darle el gel para que ella lo tirara, desde aquí, gracias. Salgo del pueblo y llegamos a los barrancos. El día se ha nublado por lo que el sol da algo de tregua pero dentro del barranco sigue habiendo mucho calor. Los tapones de antes ya no están por lo que puedo correr sin problemas. Voy bien, hasta que de repente una sensación empieza sale a la luz, el isquio izquierdo empieza a amenazar con subirse. Esa molestia empieza a ponerme nervioso sobre todo porque el gemelo izquierdo también empieza a mostrar el desgaste y me quedan un par de kilómetros buenos en bajada donde me van a hacer falta si no quiero que la bajada se haga muy larga.

Con la pierna izquierda tan tocada uno no puede levantar la piernas tanto como antes por lo que el miedo a acabar en el suelo crece. Decido bajar el ritmo ahora ya que todavía queda un rato para empezar la bajada. Trato de beber agua y me doy cuenta que voy justo, de echármela por encima nada, solo me queda para beber y estirándola un poco.

Así llegamos a la bajada. Parece que la pierna ha mejorado algo, pero no me fio. Empiezo a bajar tranquilo, lo malo es que bajando tranquilo hay que frenar por lo que las quejas reaparecen. Decido dejarme caer y bajar como lo hice en la primera vuelta, pero muy concentrado porque había que buscar el camino más liso posible. Casi llegando al final de la bajada, pasó lo inevitable, patada a una piedra, desequilibrio total, intento recuperarme y zas, tirón en el gemelo derecho. Paro un momento, y el chico que iba detrás se para preguntarme si estoy bien, le digo que si, y sigue. Veo que el dolor se va bastante rápido y decido seguir bajando igual, esquivando piedras.

Así llego al punto más bajo y consecuentemente al avituallamiento. Como fruta, bebo algo de isotónica, me echo agua por encima y recargo el bidón. Todo me ha sentado de lujo, así que toca subir de nuevo. En subida como voy más despacio no me molestan las piernas, pero veo que caminando voy más lento, por lo que me olvido de hacer la segunda vuelta más rápido que la primera. A partir de aquí es caminar, y correr lo que se puede, mucho más lento que en la primera vuelta, pero sin parar.

Como me gusta complicar las cosas en este tramo en subida el estómago me empieza a doler muchísimo. Me sorprende porque nunca me había pasado. Cuando el estómago aprieta, aflojo un poco, y cuando me calmo sigo con el ritmo que en ese momento pueda llevar. Así, sufriendo un poco más de la cuenta, llego a la meta en 3h:01, haciendo la segunda vuelta en algo más 1h:34.

II Trail de San Miguel (parciales)

Después de llegar a la meta y durante toda la tarde estuve fatal del estómago (lo dejamos así porque no quiero entrar en más detalles)

Al final, posición 28 de 44 en la carrera larga, y si hubiera hecho la carrera de 12, habría entrado el 65 de 138, teniendo en cuenta que podría haber apretado más en algunos tramos. Contento, aunque sin las molestias de las piernas y del estómago quizá podría haber arañado algún minutos más.

Con esta acaban las carreras de trail hasta diciembre, viendo que queda mucho por hacer para afrontar con garantías una carrera de 42km por montaña (de una ultra de 84 ni hablamos). Sobre todo viendo que en casi todas las carreras terminó sufriendo algún tipo de calambre o amago.

18 comentarios:

  1. Enhorabuena por acabar la carrera en una posición tan buena y con el tiempazo ajustado al "método" .... que por cierto sigues sin explicar en qué consiste ;)

    Pero el saltarte el avituallamiento te pasó factura, me resulta "familiar" ....

    En mi opinión, con 3h de carrera por montaña y estos calores, tal vez sería recomendable llevar además del agua, sales (como las pastillas Noon o similar) en otra botella, eso evitaría parte de esos calambres en las piernas.

    Aunque todo apunta a que ya estabas incubando algo.

    Deduzco que aunque no hagas carreras de trail ....... seguirás pateando el monte, no? ;)

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    1. Lo de saltarme el avituallamiento no tiene nombre, pero te juro que ni lo vi.

      El tema de las sales es un tema pendiente, pero en el portabidon solo puedo llevar una botella, y las Salomon para dos ni se consiguen en Tenerife. Y llegar otra botella en la mano ni me lo planteo porque no me siento nada cómodo.

      No haré más carreras de trail, sobre todo por los precios, que entre inscripción y gasolina es un pastón el que me estoy dejando. Pero seguiré haciendo las tiradas largas de los fines de semana por el monte, eso hasta mitad de diciembre no cambiará.

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  2. La cabra tira al monte... Muy buena carrera, aunque sufrida pero muy buena. Lo del estómago es una pu..da, porque cuando no funciona, deja un mal cuerpo total.
    En cualquier caso peleaste como un jabato... Espero que hayas levantado el hospital de campaña en casa.
    Un saludo.

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    1. Lo del estómago es un putadón de los grandes. Es la primera vez que me pasa y madre mía lo mal que se pasa.

      El único que sigue malo es el enano. Creo que la guardería le está pasando factura.

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  3. ¡Felicidades por la carrera! Lo del estómago es impredecible. Tomas algo que siempre te funcionado y el cuerpo quizás te diga que "nanai".
    La verdad es que fue una carrera muy sufrida, ¡felicidades!

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    1. Gracias Gemma. La verdad es que creo que ya estaba malo del estómago, porque el domingo estaba también media mala "la jefa". La verdad es que fue una carrera bastante sufrida, pero esas son las que dejan buen sabor de boca...

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  4. En montaña, sobre todo si son largas, el tema de la alimentación e hidratación es fundamental, y estas carreras te dan mucha información, aunque a veces las experiencias no sean muy placentera. Felicidades, buena carrera

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    1. Fue toda una experiencia, pero como suelen decir, lo que no te mata te hace más fuerte...

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  5. He vivido alguna vez eso de ir mirando al corredor que te precede y ver constantemente como sus tobillos van de un lado a otro como si fueran de goma, la verdad es que si asusta.

    Los calambre son muchos factores no solo la larga distancia, falta de sales, falta de hidratación, sobre entrenamiento, falta de descanso, y por supuesto llevar un ritmo más alto, yo creo que no queda tanto por hacer para la de 42, lo tienes en las manos, o mejor dicho en las piernas.

    un fuerte abrazo compañero

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    1. Lo de los tobillos da mucho miedo, creo que no lo haré nunca más.

      Para mis se juntaron varias cosas:
      - Falta de sales debido a todo lo que sude.
      - Hidratación, pese a que nunca sentí mucha sed, podría haber bebido más agua.
      - Falta de descanso, por las malas noche que nos está dando el enano y que ni taperin ni nada de nada, dos entrenos de calidad (15 + 12km) antes de la carrera.

      Vamos que me va la marcha... :P

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  6. Poco a poco te vas a convertir en todo un experto montañero a pesar de las dificultades... Un abrazo y ahora a volar por el asfalto

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    1. Yo no diría tanto, pero se hace lo que se puede. La verdad es que tanta montaña da un "plus" de fuerza. A ver que tal responde el cuerpo de cara a la próxima maratón.

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  7. Lo mejor es que ya sabes lo que tienes que afinar. La hidratación es fundamental y te tendrás que concentrar en afinarlo.

    En las tiradas de fin de semana saldría con mochila con agua y llevaría una botella con sales para irlas tomando cada cierto tiempo. Si no puedes acoplarla a la mochila da igual, te pones a andar, sacas la botella de la mochila y la vuelves a meter. Es importante que des con la fórmula porque en una carrera de 42 km que se puede ir a 7 u 8 horas puedes pasarlo mal, ya no te cuento en una ultra.

    Cuando tengo una carrera muy larga en montaña también me hidrato con sales el día antes.

    De todos modos muy buena carrera en un día duro para correr por el campo. Te lo estás tomando muy en serio y todo este trabajo saldrá en los próximos meses.

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    1. En la tiradas del fin de semana si calculo que voy a estar más de dos horas llevo una botella con Powerade a modo de sales en la mochila, y como dices, paro a caminar cuando toca beber. También suelo llevar barritas, geles y frutos secos y me los tomó cuando toca. La verdad es que pensándolo fríamente, en tres horas de carrera debería haberme tomado algo más que un gel y por supuesto sales.

      De todas formas tengo previstos varias salidas de treinta y... para probar todo esto con más calma, y por supuesto probar con algún tipo de sales.

      Mas que trabajo duro, es un trabajo constante mientras se va pudiendo, tu de eso sabes más que yo.

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  8. Los geles con poca hidratación suelen ser una mala mezcla, te lo digo por experiencia. Durilla la carrera, pero otra a la saca.

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    1. Pues si, parece que la combinación no fue muy buena en este caso...

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  9. Buena carrera a pesar de la dureza de las subidas y el calor, estás fuerte! Lo del estómago como te han dicho puede ser que estuvieras incubando algún "regalo" del peque y entre el calor, el esfuerzo y la falta de hidratación te "cantó" antes que a "la jefa". A ver si el peque les da un respiro!

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    1. El enano me está ayudando a hacer entrenamientos extremos. No hay que quitarle méritos al pobre...

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