26 febrero 2014

El gran reto del año se llama, Transvulcania...

26 de febrero de 2014, hace exactamente un mes que corrí mi segunda maratón. Pese a todo la sensación que ha quedado en mi es bastante buena. Un magnífico fin de semana, y aunque la carrera no salió como esperaba, la luche, no paré de correr y fui finisher rebajando en más de 25 minutos mi marca anterior. Se que vendrán más maratones y tendré más oportunidades de bajar de las cuatros horas, pero ahora no es el momento de preocuparse por ello.

Cada vez queda menos para el gran reto
El jueves después de la maratón hice la típica salida de análisis de daños. 7.5km muy suaves con algunas molestias pero sin llegar a ser importantes. Eso si, de cabeza me notaba muy flojo y con pocas ganas de sufrir. Ese sábado me fui a la montaña, pero como estaba chispeando y así un poco de frío me di la vuelta. Esta vez la cabeza ganó la batalla. Para no sentirme muy mal ese domingo me hice un CaCos por el monte con la jefa de algo menos de 6km. Menos es nada, pero con muy pocas ganas.

A partir de ahí he subido a cuatro salidas semanales por primera vez en mi corta historia de corredor. En las dos siguientes semanas la tónica general es que he salido con muy pocas ganas, y si tenía en mente hacer 12km y en el kilómetro 6 no iba fino ya empezaba a buscar excusas para parar. Una lucha agotadora pero quedaba otra que seguir tirando para adelante. Pese a todo la segunda semana me dejo unas estampas muy poco habituales en las Islas Canarias.





La semana pasada todo ha cambiado. Hice mi primer tripledoble junto con un cochinero de casi 9km. Lo que me deja también la primera semana por encima de los 70km. La ultima salida de más de 21 fue por el monté y acumulé más de 1000 metros de desnivel positivo. Desde el kilómetro 15 iba fundido pero logré mantener el tipo perfectamente. Una de las primeras salidas donde la cabeza no me jugaba malas pasadas y donde se ponía de acuerdo con las piernas para poder terminar dignamente el entrenamiento.

Esta semana no ha empezado bien. Arrastro un catarro grandísimo con molestias en el estómago y la salida de ayer me deja claro que las piernas empiezan a estar cansadas. Será duro continuar con este ritmo pero es lo que hay si quiero afrontar con garantías la Transvulcania. Asumo que para una carrera de 84km que menos que entrenar entre 70 y 80km semanales. Puedo estar equivocado, pero me gustaría mantenerme cerca de ese volumen de kilómetros durante el mes de marzo. Luego en abril ya veremos la sensaciones. Si todo va bien este fin de semana daré el salto a los 30k, para luego siempre mantenerme por encima de esa cantidad de kilómetros.

En cuanto a competir, poco, muy poco. He descartado todas las carreras que hay principalmente porque son cortas. Prefiero hacer mis 30-40km que 25km en una carrera donde como poco me cobrarán 25€. Haré una excepción el 12 de abril con la Santa Cruz Extreme donde si todo va bien coincidiré una vez más con Manuel. El plan es hacer los 42km a ritmo de Transvulcania y probar todo el material que llevaré. Si todo va bien, me quedaría un mes para recuperarme y poder llegar en perfectas condiciones al gran reto del año.

Logo Santa Cruz Extreme

Recorrido de la Santa Cruz Extreme
 Ha sido un mes bastante interesante, pero lo realmente divertido empieza ahora...