09 junio 2014

¿Que hacer después de tu primera ultra?

Desde antes de correr la Transvulcania y fuera cual fuera el resultado tenía muy claro lo que iba a hacer, y no era otra cosa que descansar. Un descanso total y absoluto, nada de cosas raras y términos contradictorios como "descanso activo". Simplemente descansar. Ir al parque con la familia entre semana o dormir hasta que el enano me dejara los fines de semana eran mis únicos objetivos.


¿Cual era el motivo para tomar esta decisión? Simple, desde octubre de 2012 desde que empecé el plan para mi primera maratón no he parado. Cumpliendo casi todas las semanas con mis tres salidas, llegando a los 2000km en 2013, 400km más que en 2012. Esto junto con alguna locura como hacer una maratón de montaña en diciembre para luego hacer una de asfalto en enero hicieron que llegara al momento más importante de mi entrenamiento para la Transvulcania realmente fundido. Se que tampoco son números increibles, hay muchos "populares" que doblan esos kilómetros anualmente pero yo y mis circunstancias somos así.

Durante este tiempo también he pensado mucho sobre mis próximos objetivos y como afrontarlos. Es de cajón pero he llegado a la conclusión que máximo dos o tres carreras "gordas" al año para tener entre 3 y 4 meses para prepararlas y nada de hacer locuras por medio. O sea, evitar el disparate que hice para prepararme la Transvulcania. Salió bien y me divertí, pero también podía haber salido mal.

La pregunta ahora es, ¿he cumplido con lo pactado? Pues si y no. Volví a entrenar antes de lo inicialmente planteado. El plan era empezar a primeros de junio e ir poco a poco. Empecé una semana antes, pero si he cumplido lo de ir poco a poco. Salidas de 6 a 8km controlando pulsaciones para ir recuperando el ritmo lentamente. Así dos semanas, la semana pasada primeras cuestas y primeras series en cuestas (pocas pero a buen ritmo). He metido ejercicios de fuerza con gomas semanalmente (y ya he cumplido) y la semana pasada cambié la tirada larga por una salida de dos horas en MTB por la montaña. Todo con mucha calma para recuperar el fondo físico que parece que se quedó en La Palma.

De resto bien, las piernas se van soltando y parece que no han quedado grandes secuelas de mi primera ultra, así que despacito y con buena letra ya estoy metido en el plan para mi siguiente reto, la Tenerife BlueTrail en su distancia de 60km. Los 96km me llaman la atención pero creo que ni por asomo estoy preparado para hacerlos y tampoco lo estaré dentro de 4 meses. Lo que si que cambiará es mi forma de afrontar la carrera. Intentaré exprimirme algo más en las subidas. En todas las carreras de trail que he hecho me suelo "acojonar" en casi todas las subidas y termino caminando mucho más de la cuenta. Esta vez intentaré correr durante la mayor parte del recorrido y llegar hasta donde pueda, por lo que la probabilidad de "petada" en el 30 es casi del 100%.


Así que, aquí estamos de nuevo listos para la batalla, esta vez toca competir en casa así que, habrá que hacer un buen papel por una vez en la vida en una carrera de montaña.