09 julio 2014

I Maratón Internacional Santa Cruz de Tenerife y como no aprender de los errores

Dicen que el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra, y fiel a esta afirmación he decidido tropezar otra vez y a lo grande.

En diciembre del año pasado corrí mi primera maratón de montaña para un mes y medio después correr mi segunda maratón de asfalto. El resultado fue un tanto extraño, por un lado me divertí bastante, pero por el otro, llegué fundido a la Transvulcania. Me dije a mi mismo que nunca más haría estas locuras, y los objetivos serían más espaciados en el tiempo, por ejemplo, cuatro meses, para tener tiempo para descansar y poder entrenar en condiciones cada prueba.

Pero como siempre, uno olvida rápido y me acabo de meter en un jardín del que será complicado salir sin "secuelas". El problema ha venido cuando este lunes por las redes sociales me he enterado que en mi ciudad, Santa Cruz de Tenerife, se va a realizar una maratón, la primera. La fecha elegida es el 16 noviembre, hasta aquí ningún problema, salvo porque el 18 de octubre tengo mi segunda ultra, la Tenerife Bluetrail en la distancia de 60km. Esta claro que a la primera edición de la maratón de tu ciudad hay que ir, sea como sea, así que, aprovechando los descuentos que hay si te inscribes en estos días me he inscrito sin pensarlo demasiado.



Ya solo queda recuperar mis maltrechas rodillas y empezar a entrenar como un loco porque el otoño se presenta muy pero que muy divertido.

01 julio 2014

De mal en peor (resumen de junio)

Acabó junio y así acaba el que probablemente sea mi peor mes desde que estoy corriendo. Sabía que preparar una ultra era complicado, tan complicado que casi no llego a la carrera por lo fundido que estaba. Después de la carrera me tome dos semanas de descanso y luego he intentado ir recuperado mi estado de forma poco a poco, pero ni con esas.


Las primeras salidas fueron como me esperaba, pulsaciones altas y algún que otra molestia muscular. En unas cuantas salidas las pulsaciones empezaron a estabilizarse y con algo más de confianza empecé a hacer entrenamientos algo más exigentes. La primera salida de la semana está reservada a las series donde he ido probando en diferentes zonas de la ciudad, buscando donde hacer series cortas en cuestas. Series de entre 1 y 2 minutos en cuesta con las pulsaciones por la nubes, para luego recuperar volviendo al punto de partida caminando o trotando para volver a empezar. Todo bien, cansado, pero bien, aunque poco a poco empecé a necesitar más de un día para recuperar las piernas después de la series.

Las salidas tempo, nada del otro mundo, 5, 6 y 7km a ritmos un poco por debajo de 5, pero sin matarme, sobre todo si lo comparo con los ritmos que he seguido en otros momentos de mi vida.

En las salidas del fin de semana, que de largas tienen poco, una salida por asfalto de 12km, una por montaña que se fue de las manos (21km y 1300m de D+) y dos salidas en bicicleta, una de 20km por montaña y otra de 33km por asfalto.

Todo bien sobre el papel, pero en realidad ha sido un sufrimiento. No recuerdo ninguna salida donde fuera bien, la piernas pesan muchísimo y en cada kilómetro aparece una molestia nueva. Y así poco a poco he ido perdiendo la confianza, hasta que en la última salida tuve que parar por un fuerte dolor/pinchazo en la rodilla izquierda, que tres días después, y en el día a día sigue estando ahí.

Pero a mal tiempo buena cara, empieza un nuevo mes, con nuevas sensaciones por delante y a peor es difícil ir. La verdad es que me ha quedado una entrada un poco "quejica" pero no siempre vamos a hablar de heroicidades.