31 octubre 2014

Lo que pudo ser y no será el 2015

El 2014 está a punto de acabar, en lo que a retos deportivos se refiere. En algo más de dos semanas participaré en mi tercera maratón de asfalto, la primera edición de la maratón de mi tierra. No parece una buena idea, y realmente no lo es, pero hay que estar ahí para apoyar la iniciativa. Y visto lo visto, no soy el único que lo ha pensado, como diría el gran SosakuRunner más de 1000 inscritos en la carrera de 8KM y otros 1000 inscritos en la media maratón no pueden estar equivocados. Y viendo como están los lugares donde suelo entrenar la gente se lo está tomando en serio. Si el 10-20% de los debutantes en la carrera siguen haciendo deporte creo que la carrera habrá cumplido con creces las expectativas.
A estas alturas lo normal es tener un esbozo de lo que debería ser el 2015. En mi caso empezaré por el final de 2015.

BMW Berlin Marathon
Era la primera opción para 2015. Sólo hay que apuntarse al sorteo y esperar tener mucha suerte. Lo malo es que este año han cambiado un poco las reglas del sorteo y en el momento de la inscripción hay que dar los datos de la tarjeta de crédito y si tienes la suerte de salir elegido en el sorteo inmediatamente te hacen el cobro. También es importante decir que los cambios de dorsal y las devoluciones no están permitidas. Dadas estas circunstancias esta maratón está descartada.

Sevilla Maratón

Esta era la otra gran opción. Sevilla será una fiesta este año (pese a lo visto en el momento de la inscripción el pasado 30 de octubre) y será el punto de encuentro de muchos blogers. Un momento ideal para desvirtualizar a la mayoría de los blogeros de la península que sigo desde hace tiempo. Pero esta maratón siendo a finales de febrero me plantea un serio problema de timing que explicaré a continuación.


A por la ultra de las ultras
Pues en eso me aventuraré el año que viene. A mediados de marzo y si todo va bien, seré padre otra vez. Con este panorama parece que el 2015 parece un buen año para descansar y recuperar un poco el cuerpo de la paliza que le he dado este año (dos ultras y dos maratones de asfalto, así como muchas horas de entrenamiento en la montaña).

Se que 1+1 no son dos, y pese a que ya no soy padre primerizo es muy probable que sufra serios problemas para encajar los entrenamientos, así que creo que lo mejor es no plantear objetivos para la primera mitad del año, y en base a lo que pueda hacer ya veremos que pasa en la segunda mitad del año.

Viendo esto, estar 15 días antes de la fecha prevista de parto por Sevilla corriendo una maratón no parece una buena idea. Igualmente, hacer una maratón a finales de septiembre implica empezar a prepararla sobre junio, y en ese momento con un peque de 3 meses no se si tendría el tiempo suficiente para entrenar en condiciones.

Por cierto, si en la última ecografía "acertaron" lo que viene es un niño, así que, otro niño para familia.

Pero tranquilos, esto es simplemente una pausa, en 2016 nos volveremos a meter en alguna locura como he hecho hasta ahora.

27 octubre 2014

Tenerife Bluetrail - Crónica

Como todas las grandes citas, éstas empiezan un par de días. Primero con la recogida del dorsal, rápido y sin colas y luego en las "quedadas" con grandes corredores y mejores personas. Así fue como la tarde del viernes se pasó rápidamente en la compañía de Gerardo y más tarde con Quique y su primo Ale. Lo mejor, escuchar a Quique y Ale hablar de una retirada planificada en el kilómetro 30.

Poco más que destacar de la bolsa del corredor
Genial tarde en compañía de grandes personas
Ya sobre las ocho, toca volver a casa. Antes dejo a Gerardo en donde sale la guagua que ha puesto la organización de la carrera de Santa Cruz a Los Cristianos. Ya en casa, paso un rato con el peque, y lo más importante, preparo la mochila para la carrera. Con todo preparado me acuesto temprano ya que al día siguiente toca madrugón y de los buenos.

Casi todo el material de la carrera
El estómago sigue molestando pero es algo que decido ignorar hasta el día siguiente.

Y llegó el día, meses de entrenamiento y el día ha llegado. A las 4 en pie para desayunar y hacer la última revisión de material. A las 5:30 ya estoy en la guagua de la organización y a las 7 estamos en Vilaflor. La hora que queda hasta la carrera la matamos comiendo algo, y dando los últimos retoques (ponernos protector solar, vaselina, esparadrapo...).

A las 7:45 hago el control de material y nos metemos en el cajón de salida y como por arte de magia aparecen Quique y Ale, que siguen con la idea de su abandono planificado.

Salida - 7 Cañadas - A las 8 en punto empieza la carrera y en algo más de 10 minutos ya estamos metidos en un tapón donde aprovecho para quitarme el cortaviento. Estoy sudando y pese a que todavía no ha terminado de amanecer no quiero hacer más paradas. Una vez que salimos del tapón se puede correr. Hemos entrenado esta parte y hay tramos muy corribles. En todos aprovecho para correr, ya que es importante no dejarse dormir caminando más de la cuenta. El primer punto de corte lo veo algo ajustado aunque creo que llegaré sin problemas. La primera referencia la tengo después de la larga subida de picón que nos llevaría a Guajara, entrenando fueron 2h:00, hoy 1h:50, así que vamos en tiempo. Todavía queda subir un buen tramo, y el sol ya empieza a pegar fuerte, aunque en nada llego a la bajada que me lleva a la entrada del 7 Cañadas. Entrenando me torcí un tobillo, así que hoy bajaré con un poco más de cuidado. Y cuando con más cuidado iba, zas, me tuerzo en tobillo. Un dolor increíble me va del tobillo a la cadera, e igual que viene se va, así que sigo corriendo para llegar al avituallamiento. Llego sin problemas, sin rastro de molestias y 20 minutos antes del corte. Pierdo algo de tiempo en comer algo y rellenar la mochila y la botella y de paso espero al grupo porque me he adelantado un poco. En este punto veo que lo plátanos están verdísimos, se lo comento a un chico del avituallamiento que me da la razón, y me dice que probablemente estén igual en todos los avituallamientos. En eso momento espero que se equivoque aunque acertó de pleno.

7 Cañadas - El Portillo - Por delante 11km de trote por el desierto. No hay sombra, por lo que no te puedes esconder del sol, y los 2200m de altitud puede pasar factura. El plan es correr y caminar para no desgastarme. Siento que puedo ir más mucho más rápido pero hay que ser prudente. Este tramo se hace largo pero finalmente llegamos al desvío de Arenas Negras (Ale bautizo este tramo como Arenas Muertas). Una subida muy dura, pero que se me pasa rápido, luego un par de kilómetros en llano y luego otros tanto en bajada para llegar al segundo corte. Me siento fuerte y me vuelvo a separar, en la bajada me suelto algo y en nada llego al Portillo. La mitad de la carrera está hecha y estoy realmente bien tanto de piernas como de cabeza (así da gusto). Esto marcha bien. Espero a que llegue todo el grupo y de paso coincido también con Quique y Ale. Ale abandona, pese a que está bien, es lo que tenía planificado y así lo hace. Quique sin embargo sigue en carrera. En este avituallamiento me tomo mi tiempo. Como algo (otra vez plátanos verdes, porque la pasta o se ha acabado o nunca ha pasado por ahí) y llamo a la familia para decirles que todo va bien. Una vez que todo está listo nos ponemos en marcha otra vez.

Llegando al Portillo. Foto de trailcanarias.com
Nos ponemos en marcha otra vez
El Portillo - Los Realejos - Ahora tocan un par de kilómetros en llano, pero uno de los compañeros del grupo va mal de respiración. La altura le está pasando factura, así que me quedo con él. Se que en cuanto recupere podremos recuperar posiciones así que, caminamos tranquilamente un par de kilómetros. Se agradece porque todavía queda salvar la subida de La Fortaleza. Una vez arriba ya solo queda bajar y con esa energía empezamos a correr. Bajamos y bajamos y eso se nota. Cada vez vamos más sueltos y llegamos al siguiente avituallamiento donde llegamos casi a la vez que los otros miembros del grupo. Seguimos bajando, aquí dejamos atrás a Quique y a otro chico que va con calambres. La crónica a partir de aquí es solo bajar, bajar y bajar. Solo bajamos, nada de llanos o subidas, todo hacia abajo. Los kilómetros pasan y a nuestro ritmo seguimos bajando. Pasa la maratón y todos vamos tan frescos. En el 45 empiezo a notar las primeras molestias serias, una pequeña punzada en la parte trasera de la rodilla. No es gran cosa, pero lo suficiente como para preocuparme. Lejos de sentirme mal, estoy contento, he aguantado 45km sin molestias lo cual es genial. Bajo el ritmo, lo justo para que la molestia se quedé ahí latente pero sin ir a mas. Después de tantos kilómetros de bajada, empiezan a dolerme los dedos gordos de los pies (uñas), y debajo de los tobillos noto que el tenis me está rozando. Nada serio, pero ya los kilómetros empiezan a pasar factura.

Los Realejos - Meta - Llegamos al kilómetro 49 más o menos enteros. La molestia ha desaparecido después de un par de kilómetros de sube baja donde no quedaba más remedio que caminar. Un par de kilómetros en asfalto también han ayudado. Se que me muchos corredores de trail odian el asfalto, pero a mi esos tramos me sirven para colocar toda la musculatura en su sitio y la mayoría de las molestías desaparecen (evidentemente soy carne de asfalto). Seguimos bajando por asfalto a buen ritmo, seguimos sin molestias y todo va bien. Así hasta llegar a un empedrado (Rambla de Castro) del estilo de la bajada del Time al Puerto de Tazacorte. Las piernas ya no están para meter el pie entre dos piedras y jugarte una torcedura de tobillo así que bajamos y mucho el ritmo.

10 metros después casi tocaría el suelo del bajón que me dio
Así llegamos a la última subida fuerte de la carrera. Solo son 200m, pero casi llegando al final me mareo y tengo que agarrarme para no caerme al suelo. Estamos en el kilómetro 55 y de repente mi cuerpo mi piernas pesan toneladas y no puedo moverme, me cuesta respirar y las pulsaciones deben estar a mil. He tocado fondo, se acabo la energía. Camino a duras penas para terminar la subida y a partir de ahí, solo puedo caminar más que correr. No tengo fuerzas y simplemente pienso en que quedan 5 eternos kilómetros, incluso se me pasa por la cabeza abandonar. A tres de la meta está el último avituallamiento, bebo algo de isotónico, se que no debo, pero me apetece algo dulce y un gel ya no serviría de nada. También bebo agua, la humedad me está haciendo sudar a mares y eso juega en contra mía. Con mucho esfuerzo y sufrimiento llego a la meta.

A 100m me separo de mi amigo, el entrará solo y yo con el peque. También han venido mis padres. Le doy la mano al peque y empezamos a caminar a la meta pero de repente rompe a llorar, ha perdido de vista a su madre y llora desconsoladamente. No me queda más remedio que cogerlo en brazos y entrar con él llorando (algún día entraremos corriendo felices y contentos).

Una vez pasada la meta lo peor estaría por llegar. Al entrar a la zona de llegada, me dan una botella de agua fría que me bebo del tirón. Al poco me empiezo a marear y no me queda más remedio que dejar salir todo lo que he metido en mi cuerpo en los últimos kilómetros (isotónico y mucha agua). A duras penas logro comer algo de la paella que nos dieron, pero no queda más remedio que meter algo en el estómago. Estoy blanco como el papel y encima mis padres me están esperando fuera, genial, para una vez que vienen me tienen que ver así.

Me cambio y pongo rumbo al coche con dos paradas en 500m porque me daban nauseas. El recorrido en coche hasta casa lo pase en coma (más tiempo dormido que despierto). Al llegar a casa, me di un baño donde pase más tiempo durmiendo que despierto otra vez. Cuando me despertaron, porque el agua ya estaba fría, ya me encontraba mejor. Pude cenar y me dormí otra vez nada más tocar la cama. Al día siguiente todo parecía una "mala pesadilla", y puede desayunar y comer sin problemas.

Le he dado muchas vueltas a que pudo pasar, pero eso lo dejaré para otra entrada porque está se ha alargado que no veas. De todas formas, una vez más digo que estoy contentísimo del rendimiento mis piernas, así que, para haberme "auto-entrenado" el resultado no ha estado mal.


Fui de menos a más, y desde el kilómetro 31 hasta el 48 recuperamos 40 posiciones y en el último tramo perdimos 4 posiciones, pero nos adelantaron un montón de corredores que habíamos adelantado antes, así que, si no es por la pájara, algunas posiciones más habríamos adelantado. En fin, son cosas que pasan.

Con esto pongo punto y final a estos dos años de trail. La mochila y los tenis están guardados y no creo que salgan en una temporada bastante larga. El año que viene no será año de grandes retos y habrá que conformarse con retos más pequeños. El motivo, próximamente en sus lectores de RSS favoritos...





20 octubre 2014

Tenerife Bluetrail 2014, mini crónica

Este sábado 18 de octubre me enfrentaba a mi segunda ultra. Una ultra, la de mi tierra, que se me había escapado en los últimos años por uno u otro motivo. Este año fue el bueno y pude ponerme en la linea de salida.

Hubo emociones y muchas
La cosas pintaban muy bien, en la salida el miércoles de 6km la piernas estaban frescas y con fuerzas. La prueba es que en el último kilómetro me quité el freno de mano y salió un kilómetro a 4:20 sin apenas esfuerzo. El problema vino al llegar a casa, ya que después de la ducha el estómago se convirtió en una fiesta. Una fiesta que se alargó el jueves y el viernes, donde la carga de hidratos y líquidos no fue como debería por miedo a destrozarme más el estómago, y que condicionó y mucho la alimentación en carrera. Los problemas estomacales los arrastro desde hace tiempo y pese a que he pasado por varios médicos todavía no han dado con lo que tengo. Este viernes tengo otra prueba y veremos que sale de ella.

Pero bueno, vamos a lo que importa, la carrera. A las 8 daba comienzo la carrera y a modo resumen esta es la carrera

  • Llegamos a primer control de paso (pista del Siete Cañadas) 10 minutos por debajo del tiempo previsto.
  • En la pista del Siete Cañadas se cumple con el trámite. Se corre más que se camina, y aunque hay fuerzas decidimos guardarlas.
  • En la subida de Arenas Negras me siento fuerte y tiro del grupo. Me separo en la bajada porque las piernas quieren ir más ligeras y me suelto un poco. Llegamos al segundo control de paso mejor que bien. 30km en las patas y todavía me siento con fuerzas, las piernas algo cargadas, pero el control de daños sale bastante positivo.
  • En el siguiente tramos caminamos mucho, mi compañero de batallas va justo de respiración por la altura y no quiere forzar.
  • Kilómetro 35 y toca bajar. Por delante muchos kilómetros en bajadas, muy corribles y donde habrá que ver si los entrenamientos han servido. En este punto ya estoy muy contento pero bajar corriendo sería el broche de oro.
  • Paso por la maratón sin problemas problemas musculares. Ya son 8km de bajada y las piernas van muy bien, cansadas pero sin problemas mayores.
  • En el kilómetro 45 la parte trasera de la rodilla izquierda se contrae un poco, y no queda más remedio que bajar un poco el ritmo para evitar males mayores. Pese a todo seguimos corriendo.
Hasta aquí todo bien. Los tiempos iban mejor que los inicialmente planteados y bajar de las 10 horas era posible. Hasta que el 55 en una subida corta pero mortal se me saltaron los plomos. Me quedé sin energía, simplemente no podía caminar. Un bajón de energía en toda regla. 

A partir de ahí caminar correr con lo poco que me quedaba para entrar en meta lo más dignamente posible. Un horror en toda regla que solo duró 5km.

Y 10h:17 después de empezar la carrera entré en meta con el peque de la casa llorando a lagrima viva preguntando por su madre (no hay manera de entrar en meta con él).

Una vez pasada la linea de meta la cosa no mejoró y para no dar muchas explicaciones diré que me tocó abonar un cesped que había por ahí. Mareado y descompuesto me fui para casa, aunque un par de horas después ya estaba recuperado.

Hoy solo quedan agujetas y el dolor de estómago que me lleva acompañando semanas. Pese a todo estoy muy pero que muy contento, creo que el trabajo de fuerza realizado, tanto con las series como de gimnasio, ha dado resultado. Aguantar 45km sin molestias es toda una mejoría y me hace ser optimista en futuras carreras.

Si alguien duda de mi capacidad para calcular mis tiempos en carrera aquí están mis estimaciones y el tiempo de carrera.

En rojo el tiempo estimado de carrera (sin para en los avituallamientos)

Tiempos oficiales.

Me gustaría adornar esta mini crónica con alguna foto finish, pero la organización de la carrera pensó que los "finisher" de la distancia de trail (59.6km) no se merecían un recuerdo. Así que después de 10 horas de carrera no hubo ni camiseta, ni medalla, ni foto, ni nada de nada. Un detalle desde mi punto de vista feo, aunque parece que soy el único que le da importancia.

Ahora a descansar y a recuperar lo más rápidamente posible porque en 27 días tengo mi tercera maratón de asfalto.

15 octubre 2014

Tenerife Bluetrail 2014, ¿estrategia de carrera?

Esta semana me he levantado algo nervioso. Se acabaron las cuentas tipo, "quedan tantas semanas para la Bluetrail" ya que está sábado se enfrentaré a mi segundo trail más allá de la distancia típica de los 42km. No la llamo ultra, porque no termino de tener claro donde empiezan las ultras, pero vamos, me enfrento a una carrera de 59,7km, con 2465m de desnivel positito y 3847m de desnivel negativo, y donde buena parte del recorrido estaremos a más de 2000m de altura.


Al estar en la última semana poco se puede hacer, salvo alguna carrera corta para soltar las piernas (que haré hoy), comer hidratos como un loco e hidratarnos hasta las orejas. Pero como sigue sobrando algo de tiempo libre, pues no queda otra que darle vueltas a la carrera, dividir la carrera en tramos asumibles, ver el tiempo que te llevará cada tramo y sobre todo ver si tus cálculos cuadran con los tiempos de la carrera.

En la mochila básicamente llevaré lo mismo que en la Transvulcania, salvo algún elemento más que es obligatorio, como una chaqueta impermeable (mi cortaviento no es impermeable) que llevaré muy plegado en la mochila pero que no pienso usar, y una prenda térmica, en mi caso, una camiseta térmica que he comprado esta semana, y que en caso de usar en carrera, será su estreno (como dice el buen manual del corredor, siempre hay que estrenar algo en carrera para que traiga suerte).

La información de cada avituallamiento no está tan desgranada con en la Transvulcania por lo que no tengo lo desniveles en cada etapa. De todas formas he divido la carrera en cuatro etapas y son las siguientes

  • Vilaflor (salida) - Siete Cañadas
  • Siete Cañadas - El Portillo
  • El Portillo - Los Realejos
  • Los Realejos - Puerto de la Cruz (meta)

Así que, analizando cada tramo tenemos

Vilaflor (salida) - Siete Cañadas: Todo para arriba. Aquí salvamos los primeros 1000m y subimos de los 1400m en donde está el pueblo de Vilaflor a los 2300m. Una vez llegada a esta altura hay que bajar a los 2100m para llegar a la pista de las Siete Cañadas. Aquí está el primer avituallamiento sólido y el primer corte (3 horas). Todo esto en 13.3km así que, despacito y con buena letra para llegar fresco a este punto.

Siete Cañadas - El Portillo: Ojo, cuidado. Para mi este tramo es muy peligroso. Durante 11km iremos por un sendero cómodo y prácticamente llano, incluso algo en bajada, y donde no hay nada de sombra. Sin darnos cuenta nos podemos venir arriba e intentar ir ligeros y puede que terminemos pagandolo caro en el tramo final de la carrera. No hay que olvidar que aquí seguimos por encima de los 2000m. Después de de estos 11km salimos de esta pista, para meternos en la pista de arenas negras, donde hay que salvar una dura cuesta de picón de kilómetro y medio. Luego llaneamos, bajamos y llegaremos al segundo punto de corte (tenemos otras tres horas para hacer este tramo).

El Portillo - Los Realejos: Para abajo. Empezamos este tramo con 30km y con la mayor del desnivel positivo salvado. Estamos a más de 2000 metros de altitud por lo que ahora toca bajar. Este tramo no lo conozco, pero por referencia de corredores del año pasado, hay tramos corribles y tramos que no, por lo menos para mi (las bajadas me dan pánico). Bajar está bien, pero con 30km en la patas e intentando frenar para no perder el control, harán que mis cuadriceps trabajen mucho. Creo que esta parte será la más dura.

Los Realejos - Puerto de la Cruz (meta): A disfrutar. 12km de sube baja por diversos terrenos. Aquí mezclamos, cemento, asfalto y piedra (como la bajada desde el Time a puerto de Tazacorte). Si vas fundido se hará largísimo pero si llegas bien, puede ser un subidón ir adelantando corredores con la meta ya como único objetivo.

Como siempre todos estos cálculos están bien, pero luego hay que ver las sensaciones en carrera. El calor o el frío a esas alturas no tiene término medio, así que, hay que ir con mucho cuidado.

De resto, solo queda disfrutar de una carrera que llevo mucho tiempo esperando. Fue complicado llegar hasta aquí, pero creo que estoy preparado. Sufriré, de eso no hay duda, pero espero llegar a la meta y sobre todo, disfrutar del camino para llegar a ella.

10 octubre 2014

Se acabo lo que se daba (resumen de septiembre)

37 días sin comentar nada en el blog, y siendo sinceros hasta pocos me parecen. Mi vida se ha convertido en un caos total y absoluto por lo que poco tiempo tengo para sentarme a escribir algo en blog. Mientras corro se me ocurren mil entradas, incluso alguna he escrito completamente en alguna tirada larga, pero luego a la hora de la verdad no tengo tiempo de escribir. Sigo vuestros blogs, con retraso pero los sigo.

Así me he sentido alguna tarde...

La primera quincena del mes fue bastante bien y las buenas sensaciones de agosto continuaron. En la primera semana una salida de 36km en la que me dio la pájara en el kilómetro 33 me dejo muy motivado y de la que me recuperé rápidamente (dos días después ya estaba con las series en cuesta). El siguiente fin de semana me fue imposible salir al monte, pero me auto- castigué el sábado con natación y el domingo con el gimnasio.

A partir de ahí he ido cuesta abajo. Clases en la escuela oficial de idiomas, pruebas de nivel, jornadas laborales que te dejan agotado y lo peor de todo, la vuelta al cole del peque de la casa, lo que ha introducido en mi casa y en consecuencia en mi organismo un montón de bichitos que me han dejado KO. Primero la garganta, luego el estómago, de nuevo la garganta y otra vez el estómago. Lo del estómago ha sido lo más grave porque no ha sido una gastroenteritis clásica, sino simplemente dolor. Varias visitas al medico, con radiografías incluidas, descartan cualquier cosa grave, pero duele, tanto que he tenido que parar varias veces y suspender el entrenamiento. Alguna veces en el minuto 40, otras en 5 minutos.

Pese a todo he podido hacer dos salidas y abarcar buena parte de la próxima Bluetrail. El Siete Cañada, la subida de Arenas Negras y la durísima subida desde Vilaflor a Guajara están controladas y me han servido para conocer el terreno y para darme cuenta que la altura es algo a tener en cuenta. En la Transvulcania no noté para nada estar por encima de los 2000 metros, pero en estas salida lo he notado, y mucho.

Esta semana estamos de tapering, he suspendido el gimnasio y la natación, y las salidas son más por matar la ansiedad que para entrenar. Menos mal que ayer salió una salida buenísima, 8.5km a ritmo suave (5.20) sin ninguna molesta. Terminé, me fui para casa y era como si no hubiera corrido. Estoy por no correr más para dejar esas buenísimas sensaciones en mi mente.

Del material que usaré y la táctica / objetivo intentaré escribir la próxima semana. Ahora solo queda comprar lo poco que queda del material obligatorio e intentar llegar lo más descansado posible al próximo 18 marzo.