27 octubre 2014

Tenerife Bluetrail - Crónica

Como todas las grandes citas, éstas empiezan un par de días. Primero con la recogida del dorsal, rápido y sin colas y luego en las "quedadas" con grandes corredores y mejores personas. Así fue como la tarde del viernes se pasó rápidamente en la compañía de Gerardo y más tarde con Quique y su primo Ale. Lo mejor, escuchar a Quique y Ale hablar de una retirada planificada en el kilómetro 30.

Poco más que destacar de la bolsa del corredor
Genial tarde en compañía de grandes personas
Ya sobre las ocho, toca volver a casa. Antes dejo a Gerardo en donde sale la guagua que ha puesto la organización de la carrera de Santa Cruz a Los Cristianos. Ya en casa, paso un rato con el peque, y lo más importante, preparo la mochila para la carrera. Con todo preparado me acuesto temprano ya que al día siguiente toca madrugón y de los buenos.

Casi todo el material de la carrera
El estómago sigue molestando pero es algo que decido ignorar hasta el día siguiente.

Y llegó el día, meses de entrenamiento y el día ha llegado. A las 4 en pie para desayunar y hacer la última revisión de material. A las 5:30 ya estoy en la guagua de la organización y a las 7 estamos en Vilaflor. La hora que queda hasta la carrera la matamos comiendo algo, y dando los últimos retoques (ponernos protector solar, vaselina, esparadrapo...).

A las 7:45 hago el control de material y nos metemos en el cajón de salida y como por arte de magia aparecen Quique y Ale, que siguen con la idea de su abandono planificado.

Salida - 7 Cañadas - A las 8 en punto empieza la carrera y en algo más de 10 minutos ya estamos metidos en un tapón donde aprovecho para quitarme el cortaviento. Estoy sudando y pese a que todavía no ha terminado de amanecer no quiero hacer más paradas. Una vez que salimos del tapón se puede correr. Hemos entrenado esta parte y hay tramos muy corribles. En todos aprovecho para correr, ya que es importante no dejarse dormir caminando más de la cuenta. El primer punto de corte lo veo algo ajustado aunque creo que llegaré sin problemas. La primera referencia la tengo después de la larga subida de picón que nos llevaría a Guajara, entrenando fueron 2h:00, hoy 1h:50, así que vamos en tiempo. Todavía queda subir un buen tramo, y el sol ya empieza a pegar fuerte, aunque en nada llego a la bajada que me lleva a la entrada del 7 Cañadas. Entrenando me torcí un tobillo, así que hoy bajaré con un poco más de cuidado. Y cuando con más cuidado iba, zas, me tuerzo en tobillo. Un dolor increíble me va del tobillo a la cadera, e igual que viene se va, así que sigo corriendo para llegar al avituallamiento. Llego sin problemas, sin rastro de molestias y 20 minutos antes del corte. Pierdo algo de tiempo en comer algo y rellenar la mochila y la botella y de paso espero al grupo porque me he adelantado un poco. En este punto veo que lo plátanos están verdísimos, se lo comento a un chico del avituallamiento que me da la razón, y me dice que probablemente estén igual en todos los avituallamientos. En eso momento espero que se equivoque aunque acertó de pleno.

7 Cañadas - El Portillo - Por delante 11km de trote por el desierto. No hay sombra, por lo que no te puedes esconder del sol, y los 2200m de altitud puede pasar factura. El plan es correr y caminar para no desgastarme. Siento que puedo ir más mucho más rápido pero hay que ser prudente. Este tramo se hace largo pero finalmente llegamos al desvío de Arenas Negras (Ale bautizo este tramo como Arenas Muertas). Una subida muy dura, pero que se me pasa rápido, luego un par de kilómetros en llano y luego otros tanto en bajada para llegar al segundo corte. Me siento fuerte y me vuelvo a separar, en la bajada me suelto algo y en nada llego al Portillo. La mitad de la carrera está hecha y estoy realmente bien tanto de piernas como de cabeza (así da gusto). Esto marcha bien. Espero a que llegue todo el grupo y de paso coincido también con Quique y Ale. Ale abandona, pese a que está bien, es lo que tenía planificado y así lo hace. Quique sin embargo sigue en carrera. En este avituallamiento me tomo mi tiempo. Como algo (otra vez plátanos verdes, porque la pasta o se ha acabado o nunca ha pasado por ahí) y llamo a la familia para decirles que todo va bien. Una vez que todo está listo nos ponemos en marcha otra vez.

Llegando al Portillo. Foto de trailcanarias.com
Nos ponemos en marcha otra vez
El Portillo - Los Realejos - Ahora tocan un par de kilómetros en llano, pero uno de los compañeros del grupo va mal de respiración. La altura le está pasando factura, así que me quedo con él. Se que en cuanto recupere podremos recuperar posiciones así que, caminamos tranquilamente un par de kilómetros. Se agradece porque todavía queda salvar la subida de La Fortaleza. Una vez arriba ya solo queda bajar y con esa energía empezamos a correr. Bajamos y bajamos y eso se nota. Cada vez vamos más sueltos y llegamos al siguiente avituallamiento donde llegamos casi a la vez que los otros miembros del grupo. Seguimos bajando, aquí dejamos atrás a Quique y a otro chico que va con calambres. La crónica a partir de aquí es solo bajar, bajar y bajar. Solo bajamos, nada de llanos o subidas, todo hacia abajo. Los kilómetros pasan y a nuestro ritmo seguimos bajando. Pasa la maratón y todos vamos tan frescos. En el 45 empiezo a notar las primeras molestias serias, una pequeña punzada en la parte trasera de la rodilla. No es gran cosa, pero lo suficiente como para preocuparme. Lejos de sentirme mal, estoy contento, he aguantado 45km sin molestias lo cual es genial. Bajo el ritmo, lo justo para que la molestia se quedé ahí latente pero sin ir a mas. Después de tantos kilómetros de bajada, empiezan a dolerme los dedos gordos de los pies (uñas), y debajo de los tobillos noto que el tenis me está rozando. Nada serio, pero ya los kilómetros empiezan a pasar factura.

Los Realejos - Meta - Llegamos al kilómetro 49 más o menos enteros. La molestia ha desaparecido después de un par de kilómetros de sube baja donde no quedaba más remedio que caminar. Un par de kilómetros en asfalto también han ayudado. Se que me muchos corredores de trail odian el asfalto, pero a mi esos tramos me sirven para colocar toda la musculatura en su sitio y la mayoría de las molestías desaparecen (evidentemente soy carne de asfalto). Seguimos bajando por asfalto a buen ritmo, seguimos sin molestias y todo va bien. Así hasta llegar a un empedrado (Rambla de Castro) del estilo de la bajada del Time al Puerto de Tazacorte. Las piernas ya no están para meter el pie entre dos piedras y jugarte una torcedura de tobillo así que bajamos y mucho el ritmo.

10 metros después casi tocaría el suelo del bajón que me dio
Así llegamos a la última subida fuerte de la carrera. Solo son 200m, pero casi llegando al final me mareo y tengo que agarrarme para no caerme al suelo. Estamos en el kilómetro 55 y de repente mi cuerpo mi piernas pesan toneladas y no puedo moverme, me cuesta respirar y las pulsaciones deben estar a mil. He tocado fondo, se acabo la energía. Camino a duras penas para terminar la subida y a partir de ahí, solo puedo caminar más que correr. No tengo fuerzas y simplemente pienso en que quedan 5 eternos kilómetros, incluso se me pasa por la cabeza abandonar. A tres de la meta está el último avituallamiento, bebo algo de isotónico, se que no debo, pero me apetece algo dulce y un gel ya no serviría de nada. También bebo agua, la humedad me está haciendo sudar a mares y eso juega en contra mía. Con mucho esfuerzo y sufrimiento llego a la meta.

A 100m me separo de mi amigo, el entrará solo y yo con el peque. También han venido mis padres. Le doy la mano al peque y empezamos a caminar a la meta pero de repente rompe a llorar, ha perdido de vista a su madre y llora desconsoladamente. No me queda más remedio que cogerlo en brazos y entrar con él llorando (algún día entraremos corriendo felices y contentos).

Una vez pasada la meta lo peor estaría por llegar. Al entrar a la zona de llegada, me dan una botella de agua fría que me bebo del tirón. Al poco me empiezo a marear y no me queda más remedio que dejar salir todo lo que he metido en mi cuerpo en los últimos kilómetros (isotónico y mucha agua). A duras penas logro comer algo de la paella que nos dieron, pero no queda más remedio que meter algo en el estómago. Estoy blanco como el papel y encima mis padres me están esperando fuera, genial, para una vez que vienen me tienen que ver así.

Me cambio y pongo rumbo al coche con dos paradas en 500m porque me daban nauseas. El recorrido en coche hasta casa lo pase en coma (más tiempo dormido que despierto). Al llegar a casa, me di un baño donde pase más tiempo durmiendo que despierto otra vez. Cuando me despertaron, porque el agua ya estaba fría, ya me encontraba mejor. Pude cenar y me dormí otra vez nada más tocar la cama. Al día siguiente todo parecía una "mala pesadilla", y puede desayunar y comer sin problemas.

Le he dado muchas vueltas a que pudo pasar, pero eso lo dejaré para otra entrada porque está se ha alargado que no veas. De todas formas, una vez más digo que estoy contentísimo del rendimiento mis piernas, así que, para haberme "auto-entrenado" el resultado no ha estado mal.


Fui de menos a más, y desde el kilómetro 31 hasta el 48 recuperamos 40 posiciones y en el último tramo perdimos 4 posiciones, pero nos adelantaron un montón de corredores que habíamos adelantado antes, así que, si no es por la pájara, algunas posiciones más habríamos adelantado. En fin, son cosas que pasan.

Con esto pongo punto y final a estos dos años de trail. La mochila y los tenis están guardados y no creo que salgan en una temporada bastante larga. El año que viene no será año de grandes retos y habrá que conformarse con retos más pequeños. El motivo, próximamente en sus lectores de RSS favoritos...





11 comentarios:

  1. Bonita crónica Sergio, aunque el final me deja algo triste. A ver qué nos desvelas. Un abrazo señor.

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    1. No te preocupes ni lo más mínimo. En absoluto es para estar triste.

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  2. Ahora toca bajar el pistón como bien dices, seguro que sacas tiempo y volvemos a coincidir. Coincidir, si...porque esta vez ni nos vimos. Felicidades por esa carrera amigo!!

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  3. Jooo, siento que al final tuvieras esas malas sensaciones. A veces la alimentación, el clima... puede provocar estas cosas. Lo importante es que ya estés recuperado. Espero que hagas lo que hagas lo disfrutes a tope, y que nos lo cuentes claro, je. Un besote!

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  4. Felicidades, que ese mal final no empañe el carrerón que te pegaste, lo mejor es que después siempre recordamos lo bueno.

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  5. Enhorabuena Sergio, ha sido una muy buena carrera, he sufrido leyendo el final, y recordando algun suceso mio pasado.
    lo importante es que hayas recuperado ( que creo que si) perfectamente.
    un fuerte abrazo compañero
    Felicidades

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  6. ¡Felicidades Sergio!
    Espero que te queden con todo lo bueno que te dio la carrera y no con el postcarrera de pesadilla que tuviste.
    Ánimo en tu nueva fase, a por ello!

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  7. Enhorabuena por la carrera aunque al final ha sido un poco agridulce
    El hecho de que recuperaras tan rápido puede indicar que el suceso no fue tan grave, pero cuidado con ese tema... ya nos contarás qué análisis haces
    Un saludo y adelante

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  8. Felicidades Sergio!!... aunque costó ya tienes otra Ultra en el bote!

    Un fuerte abrazo y hasta dentro de unos días!!!

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  9. Ese final es muy duro si uno va tocado...los kms pasan muy lento...le verdad es que sólo terminar da felicidad...me gustó correr por Tenerife. Un abrazo

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  10. Perdona el retraso en la lectura de la crónica, el sábado te doy la enhorabuena en persona ;)
    Gran crónica y muy sufrida, tus planes del 2015 te alejan de las ultras pero así las pillarás con más ganas dentro de un par de años :)

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