14 julio 2013

Los peligros de correr por la montaña

Correr por la montaña tiene sus riesgos, los más comunes son las torceduras de tobillos o rodillas (en casos más extremos) o los tropezones con sus respectivas caídas si no tenemos suerte. Pero para lo que uno, o por lo menos yo no está preparado es para lo que me paso este fin de semana.

Estaba yo tranquilamente bajando una pequeña cuesta, después de hora y media de entrenamiento cuando de repente sentí un latigazo en el tobillo izquierdo. Inmediatamente paré en seco con el correspondiente quejido. Pensé que me había roto algo, porque el dolor fue muy intenso. Al mirarme el tobillo no podía creer lo que estaba viendo, una avispa. No se como llegó ahí o como en carrera logro posarse y atinar un "picotazo" a través de la media pero ahí estaba ella tan tranquila y yo tan dolorido. Intenté quitármela como pude pero cada vez que lo intentaba, más me dolía. A los 10 segundos de estar parado, supongo que la avispa se canso de hacerme sufrir y decidió irse. Me dejo secó sobre todo porque no recuerdo una picada de avispa en mi vida, y no sabía si sería alérgico (las picaduras de mosquito de vez en cuando me hacen reacción y no veas como me dejan). Miré el reloj y todavía quedaban unos 5km para volver al coche. La parte positiva es que estaba acompañado por lo que si la cosa se ponía fea por lo menos tenía a alguien a mano.

Tras un par de minutos caminando, el dolor empezó a hacerse intermitente por lo que pude terminar la salida sin demasiados problemas, y por la tarde, el  picor y dolor venían y se iban cada 10 o 15 minutos así que dejé de darle importancia. Hoy al levantarme pude ver claramente la picadura, y una pequeña inflamación del tobillo. Todavía molesta pero ya no pica, así que asunto resuelto. Definitivamente lo que me pasa a mi no le pasa a nadie más.

De resto, he terminado una semana tranquila, en la que he intentado dar descanso a las piernas porque ya empezaban a quejarse demasiado, incluso han empezado a salir las primeras molestias en las rodillas que suelen terminar conmigo en el dique seco un par de semanas.

A la "machada" del martes de hacer 27km en bici e inmediatamente después algo más de 5km corriendo, siguió una salida horrible el jueves de algo más de 10km, con un calor y una humedad propias del mismísimo infierno. En ningún momento sentí cómodo, pero bueno, todo suma. El sábado otros 20km por montaña para seguir acumulando. La primera parte salió a buen ritmo, pero en el tramo final, el calor pasó factura, y junto al incidente, hizo termináramos caminando los últimos kilómetros.

Y hoy domingo una nueva aventura. Quedé con los compañeros de trabajo para nadar un rato. Tras medirlo un poco con google maps, creo que me salieron algo más de 500 metros en algo menos de 30 minutos. Sabía lo que pasaría (llevo más de 20 años sin nadar más de 10 metros) así que me lo tomé con calma desde el principio. Esta calma no fue suficiente, y no me quedo más remedio que combinar croll con braza. A pesar de todo me gusto la experiencia así que la repetiré. Es una buena forma de hacer ejercicio donde las rodillas y los tobillos sufren cero.

Durante los próximos 15 días estaré de vacaciones, así que a ver como salen los entrenamientos, porque a mi el salirme de la rutina diaria me siente fatal. De todas formas estoy inscrito a una carrera el próximo sábado 27, realmente estoy inscrito a dos, porque tanto haré la versión de 5km para acompañar a la jefa en su primer trail como la versión de 15km. Veremos como sale el experimento...

10 comentarios:

  1. Mira que he leído cosas raras que nos pasan a los runners... Pero con la avispa me has dejado a cuadros... :)

    Vacaciones, carrera... De qué me suena esa historia tan clásica... ;)

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    1. Creo que incidentes con avispas yo tampoco he leído. Normalmente en vacaciones suelo parar un par de semanas de correr, pero este año no me apetece, supongo que el objetivo de la Transvulcania me mantiene motivado...

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  2. Mira que es difícil que en carrera la avispa atine a picarte en el tobillo que va en continuo movimiento. de todas formas hay que tener cuidado con esas cosas que algunos somos alérgicos sin saberlo y una tontería como esa puede dejarnos KO una temporada.

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    1. La lotería no me toca, pero el picotazo de la avisa si, en fin, suerte que tiene uno. Mi principal preocupación era la reacción alérgica.

      Después de la carrera fui a comer a casa de mis padres y les pregunté y ninguno se acordaba si alguna vez me había picado una avispa.

      En fin, ya paso y parece que no soy alérgico (menos mal), y ya tengo una historia más que contarle a mis nietos... :P

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  3. Pues me habías asustado macho, menos mal que quedó en un susto, mejor una picadura que un esguince :-)

    saludos compañero

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  4. ¡Qué puntería la avispa! Iba a matar...
    ¡Que vaya muy bien este trail x2 del domingo! Yo también estoy apuntada a uno de 16k para el domingo, pero estoy malucha y no sé cómo andaré de aquí a una semana...

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  5. Me has inspirado para una entrada. En breve desvelaré mi mayor miedo cuando corro por montaña.

    De resto veo que estas multidisclipinar, eso está bien!

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  6. Estás que no paras Sergio, felicidades! Lo de avispa es para el libro Guinness, menos mal que al final quedó en nada. Que disfrute usted esas vacaciones laborables, que no de correr! :)

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  7. El único insecto que me ha picado en mi vida ha sido una avispa, tenía yo 13 años y fui yo quién le dio la leche agitando el brazo, con picotazo incluido.
    En cambio, para odio generalizado, los mosquitos no me pican, jamás, no les debo de gustar :)

    Tu incidente me ha hecho recordar, que últimamente he visto muchas avispas por aquí en Lanzarote, pero no como las que yo veía en mi pueblo en Córdoba, estas son GRANDES ....... planean y todo :) tendré cuidado.

    Natación, bici, correr, montaña ....... me suena :) has caído!!!!! :P

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  8. Uff según te leía ya estaba imaginando algo más dramático, jeje Suerte que no te provocó alergia, se de gente que ha tenido que acabar en un hospital. Parece mentira pero una picadura de estos bichos se las trae. A mi me pico con 6 años uno en la boca y es indescriptible como se me puso.

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